Curso de Electricidad Gratis 2026 en España - Requisitos, Centros y Salidas

Curso de electricidad gratis en España en 2026: qué salidas reales tiene y si merece la pena hacerlo

  • Duración: Entre 400 y 650 horas (según el nivel del curso y la comunidad autónoma).
  • Modalidad: Híbrido
  • Incluye certificado:
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Antes de apuntarte a cualquier curso de electricidad, hazte esta pregunta clave: ¿busco una salida laboral real a medio plazo o solo un certificado más? Si estás dispuesto a empezar desde abajo, aprender trabajando y construir experiencia paso a paso, este curso puede encajar contigo. Si no, es mejor mirar alternativas ahora que perder meses después. 👉 Revisa bien la duración, las prácticas y el tipo de salida laboral antes de inscribirte. En formación técnica, elegir bien el primer paso marca toda la diferencia.

Indice

Qué tipo de trabajo permite realmente un curso de electricidad básico

Un curso de electricidad gratuito no te convierte en electricista “completo”, y es importante decirlo así desde el principio. Lo que sí hace —cuando está bien planteado— es colocarte en un nivel de entrada al sector eléctrico, especialmente en tareas prácticas, de apoyo y mantenimiento básico. Ese matiz marca la diferencia entre aprovechar el curso o salir frustrado.

Electricista de mantenimiento, instalaciones básicas y trabajos auxiliares

Tras finalizar un curso gratuito de electricidad en España, los trabajos a los que realmente se accede suelen ser estos:

  • Electricista de mantenimiento básico en empresas, comunidades de vecinos o instalaciones industriales sencillas. Aquí no diseñas instalaciones: revisas, sustituyes, reparas.
  • Ayudante de electricista en obras, reformas o empresas instaladoras. Mucho trabajo manual, mucha observación y aprendizaje sobre el terreno.
  • Instalaciones eléctricas simples: enchufes, luminarias, pequeños cuadros, cableado en viviendas o locales pequeños (siempre bajo supervisión o con empresa detrás).
  • Servicios técnicos donde la electricidad es una parte del trabajo, no el todo: mantenimiento general, facilities, servicios auxiliares.

Este tipo de cursos no suelen abrir la puerta directamente a trabajos de alta tensión, grandes instalaciones industriales, energías renovables complejas o trabajos por cuenta propia desde el primer día.

Y aquí aparece la primera fricción real:
👉 la mayoría de ofertas de empleo iniciales no piden “electricista titulado”, sino alguien que sepa trabajar y no cometa errores básicos.

El curso sirve para eso: para que no seas un riesgo en obra y puedas integrarte en un equipo.

Diferencia entre “saber electricidad” y poder trabajar de ello legalmente

Uno de los errores más habituales es pensar que, tras el curso, ya puedes “hacer trabajos por tu cuenta”. En España, la realidad es más restrictiva.

  • Para firmar boletines eléctricos, legalizar instalaciones o trabajar como autónomo instalador, necesitas acreditaciones adicionales, experiencia demostrable y, en muchos casos, estar dado de alta como empresa instaladora autorizada.
  • El curso gratuito no sustituye certificados profesionales oficiales de nivel superior ni carnés específicos.
  • La vía habitual es esta:
    curso básico → trabajo como ayudante o mantenimiento → experiencia → formación adicional → especialización o acreditación.

Quien intenta saltarse pasos suele acabar:

  • rechazado en procesos de selección,
  • limitado a trabajos informales mal pagados,
  • o directamente abandonando el sector.

Dicho sin rodeos:
🔹 este curso te permite entrar, no consolidarte.
🔹 te abre una puerta, no te da una profesión cerrada.

Si alguien espera terminar el curso y empezar a cobrar como electricista experimentado, va mal enfocado.
Si lo entiende como un primer movimiento estratégico, entonces sí tiene sentido.

Qué se aprende de verdad en un curso de electricidad gratuito

Aquí es donde conviene ajustar expectativas desde el primer minuto. Un curso de electricidad gratuito no enseña todo, pero tampoco es “relleno” si está bien planteado. El problema es que muchas personas salen sin tener claro qué saben hacer realmente y qué no, y eso luego pasa factura cuando buscan trabajo.

Qué se aprende de verdad en un curso de electricidad gratuito
Qué se aprende de verdad en un curso de electricidad gratuito

Contenidos prácticos que sí se usan en el trabajo

En la mayoría de cursos gratuitos bien estructurados en España, lo que se aprende —y luego se usa— es bastante concreto:

  • Conceptos básicos de electricidad: corriente, tensión, resistencia, tipos de circuitos. No es teoría profunda, pero es la mínima necesaria para no trabajar a ciegas.
  • Lectura de esquemas sencillos: entender un plano básico, identificar fases, neutro, tierra, protecciones.
  • Instalaciones eléctricas domésticas: puntos de luz, enchufes, interruptores, conmutadores, tomas básicas.
  • Cuadros eléctricos simples: diferenciales, magnetotérmicos, identificación de fallos comunes.
  • Uso de herramientas: pelacables, polímetro, comprobadores, herramientas manuales habituales.
  • Normas de seguridad: riesgos eléctricos, cortes de suministro, EPIs, errores que no se perdonan.

Este es el tipo de conocimiento que sí valoran las empresas cuando buscan un perfil junior o de apoyo. No porque seas experto, sino porque no necesitan enseñarte desde cero.

En el trabajo real, sobre todo al principio, nadie espera que diseñes una instalación. Esperan que:

  • no provoques cortocircuitos,
  • no pongas en riesgo a otros,
  • sepas seguir instrucciones técnicas,
  • y tengas criterio básico para detectar problemas evidentes.

Si el curso cumple esto, ya está haciendo su función.

Conocimientos que NO suelen cubrir estos cursos y luego se echan en falta

Aquí viene la parte incómoda. Hay cosas importantes que casi nunca se enseñan bien en cursos gratuitos, y conviene saberlo antes de apuntarse:

  • Diagnóstico avanzado de averías: se toca por encima, pero la experiencia real viene trabajando.
  • Normativa en profundidad (REBT, ITCs): se menciona, pero no se domina.
  • Instalaciones complejas: industriales, terciarias grandes, automatismos, domótica avanzada.
  • Gestión de trabajos reales: presupuestos, tiempos, trato con clientes, coordinación con otros gremios.
  • Especializaciones con demanda: fotovoltaica, puntos de recarga, eficiencia energética… normalmente quedan fuera o se ven muy superficialmente.

Esto genera una situación típica:
la persona termina el curso, sabe hacer cosas, pero no sabe vender su perfil, ni tiene claro qué puestos puede asumir sin problemas.

Por eso, quien aprovecha bien el curso suele hacer dos cosas:

  1. Asumir que es una base, no una meta.
  2. Buscar práctica real cuanto antes, aunque sea con contratos modestos o como ayudante.

El error común es pensar: “ya sé electricidad”.
La lectura correcta es: “ya no soy cero, ahora puedo aprender trabajando”.

Dónde estudiar electricidad gratis en España y qué debes mirar antes de apuntarte

No todos los cursos gratuitos de electricidad valen lo mismo, aunque sobre el papel parezcan idénticos. Aquí es donde mucha gente pierde meses —o directamente se quema con la formación— por no mirar dos o tres detalles básicos antes de inscribirse.

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Centros públicos, formación subvencionada y cursos autonómicos

En España, la formación gratuita en electricidad suele venir de tres vías principales:

  • Centros públicos de formación para el empleo (dependientes de comunidades autónomas o ayuntamientos).
  • Cursos subvencionados para desempleados o trabajadores gestionados por entidades colaboradoras.
  • Programas específicos autonómicos vinculados a certificados de profesionalidad o formación ocupacional.

En los mejores casos, estos cursos incluyen:

  • docentes con experiencia real en obra o mantenimiento,
  • talleres equipados (aunque no sean modernos),
  • y, sobre todo, módulos prácticos obligatorios.

Cuando el curso está bien planteado, no se nota tanto en el temario como en cómo se imparte. Un buen formador no se limita a explicar: corrige errores, insiste en seguridad y cuenta situaciones reales que luego te vas a encontrar trabajando.

Aquí un criterio claro:
👉 si el curso es 100 % online y promete “electricista desde casa”, desconfía.
La electricidad se aprende tocando cables, cuadros y herramientas.

Señales de alerta: cursos demasiado cortos o sin prácticas reales

Hay varios indicios claros de que un curso no merece tu tiempo, aunque sea gratis:

  • Duración excesivamente corta (por ejemplo, 20–30 horas para “electricidad completa”).
  • Ausencia total de prácticas presenciales o simulaciones reales.
  • Temarios genéricos copiados y pegados, sin foco en instalaciones reales.
  • Promesas implícitas de empleo rápido sin explicar el tipo de puesto.
  • Ninguna referencia a seguridad ni normativa básica.

El problema no es solo que el curso sea flojo. El problema es que luego no puedes justificar tu perfil frente a una empresa. Y en electricidad, un perfil mal formado no se contrata, por responsabilidad y por riesgos.

Un curso gratuito bueno no te lo va a poner fácil. Te va a exigir atención, práctica y cierta disciplina. Si ves que todo es demasiado cómodo, probablemente no estás aprendiendo lo que necesitas.

Un consejo práctico que casi nadie sigue:
antes de apuntarte, intenta saber dónde han acabado trabajando antiguos alumnos. Si nadie lo sabe o nadie responde, mala señal.

Qué pasa cuando terminas el curso: escenarios reales tras la formación

Terminar un curso de electricidad gratuito no es el final del camino. En la práctica, es el momento en el que empieza la parte difícil. Y no porque el sector no tenga trabajo, sino porque la mayoría de personas no sabe qué esperar ni cómo moverse justo después.

Aquí conviene hablar claro y sin adornos.

Primer empleo, prácticas o trabajos puntuales

El escenario más habitual tras finalizar el curso no es un contrato indefinido ni un puesto “estable” desde el primer día. Lo normal es entrar por alguna de estas vías:

  • Contrato como ayudante o electricista junior, normalmente con tareas repetitivas y supervisadas.
  • Prácticas no laborales o contratos formativos vinculados al propio curso o a bolsas de empleo locales.
  • Trabajos puntuales en empresas pequeñas, reformas o mantenimiento, donde se valora más la actitud que la experiencia.
  • Subcontratación a través de empresas de servicios o mantenimiento integral.

En esta fase, el sueldo suele ser ajustado y el trabajo, poco glamuroso. Se cablea, se desmonta, se repite mucho. Pero aquí está el punto clave:
👉 es donde se aprende de verdad.

Quien acepta este tramo como parte del proceso suele avanzar. Quien lo vive como una decepción, suele abandonar.

En electricidad, la empleabilidad no se dispara por tener un diploma, sino por haber trabajado sin dar problemas durante los primeros meses.

La realidad del “curso hecho, trabajo inmediato” (y por qué no suele ser así)

Uno de los mensajes más dañinos alrededor de este tipo de cursos es la idea de que “faltan electricistas, así que trabajo hay seguro”. La frase no es falsa, pero está incompleta.

Lo que falta en España no son principiantes, sino perfiles que:

  • ya hayan pasado por obra,
  • conozcan ritmos reales de trabajo,
  • y no requieran supervisión constante.

Por eso, tras el curso pueden pasar varias cosas:

  • encuentras trabajo rápido, pero en condiciones modestas;
  • tardas semanas o meses en colocarte;
  • o solo accedes a oportunidades si te mueves activamente (llamadas, visitas, recomendaciones).

El error más común es esperar a que el trabajo “llegue” por haber terminado el curso. En este sector, quien no se mueve, no entra.

También es habitual que algunas personas encadenen cursos gratuitos sin trabajar nunca en el sector. Eso no suma. Al contrario: da una imagen de perfil teórico sin experiencia real.

La lectura correcta es esta:
🔹 el curso te habilita para empezar,
🔹 pero el salto laboral depende de cómo uses los siguientes 6–12 meses.

Cuánto se gana en electricidad en España: cifras realistas

Hablar de salarios en electricidad sin matices es uno de los mayores errores que se cometen alrededor de este tipo de cursos. No porque se mienta siempre, sino porque se mezclan perfiles muy distintos: quien acaba de empezar y quien lleva años en el sector no juegan en la misma liga.

Aquí vamos a poner números realistas, situados en España y en el contexto habitual de alguien que empieza tras un curso gratuito.

Qué se aprende de verdad en un curso de electricidad gratuito
Qué se aprende de verdad en un curso de electricidad gratuito

Sueldo inicial tras un curso gratuito

En los primeros meses tras terminar el curso, lo normal es moverse en estos rangos:

  • Entre 1.200 € y 1.500 € brutos mensuales, en contratos de ayudante, junior o mantenimiento básico.
  • En algunos casos, algo menos si es contrato formativo o prácticas remuneradas.
  • En otros, algo más si hay turnos, desplazamientos o convenio favorable.

Este tramo suele decepcionar a quien entra pensando en “sueldos altos desde el principio”. Pero conviene entender una cosa:
👉 no se paga solo por saber electricidad, se paga por no cometer errores.

Durante esta etapa inicial:

  • se supervisa mucho tu trabajo,
  • no tomas decisiones críticas,
  • y tu margen de autonomía es bajo.

Eso se refleja en el salario.

Ingresos a medio plazo si continúas formándote o te especializas

La situación cambia cuando pasan los meses y empiezas a demostrar que:

  • trabajas con criterio,
  • cumples plazos,
  • entiendes instalaciones reales,
  • y puedes asumir tareas sin estar constantemente vigilado.

A partir de ahí, los ingresos pueden evolucionar así:

  • 1.700 € – 2.000 € brutos mensuales en perfiles ya asentados en mantenimiento o instalaciones.
  • Mejores condiciones si trabajas en industria, servicios técnicos grandes o empresas especializadas.
  • Incrementos claros si añades formación en:
    • instalaciones industriales,
    • energía fotovoltaica,
    • puntos de recarga,
    • automatismos básicos.

Los salarios más altos existen, pero no vienen del curso gratuito, sino del recorrido posterior. Quien hace el curso, trabaja, se forma y se especializa, puede construir un perfil muy demandado.

Quien se queda solo en el curso, se estanca rápido.

Un detalle importante: el autoempleo y los ingresos elevados llegan mucho después, y solo si se cumplen requisitos legales y técnicos. Pensar en eso desde el principio suele ser una distracción.

Cuándo SÍ conviene hacer un curso de electricidad gratuito

Este tipo de curso no es para todo el mundo, pero para algunos perfiles concretos puede ser una muy buena decisión. La clave está en el punto de partida, no en el curso en sí.

Perfiles a los que les abre puertas reales

Un curso de electricidad gratuito suele funcionar bien para:

  • Personas desempleadas que buscan reorientarse hacia un sector técnico con demanda estable.
  • Trabajadores de oficios relacionados (construcción, mantenimiento, fontanería, climatización) que quieren ampliar competencias.
  • Personas jóvenes que necesitan una primera entrada al mundo laboral técnico, sin una titulación previa.
  • Perfiles prácticos, a los que les gusta trabajar con las manos y aprender haciendo.
  • Personas que no buscan resultados inmediatos, sino una vía de crecimiento a medio plazo.

En estos casos, el curso cumple una función clara: rompe la barrera de entrada. Permite acceder a entrevistas, prácticas o trabajos que, sin ese mínimo de formación, estarían cerrados.

No es casualidad que muchas empresas valoren más:

  • un curso básico bien hecho,
  • actitud,
  • y disponibilidad para aprender,

que títulos largos sin experiencia práctica.

Situaciones laborales donde es una buena decisión estratégica

Hay momentos concretos en los que este curso encaja especialmente bien:

  • Cuando necesitas salir de trabajos precarios sin cualificación y quieres algo más estable.
  • Cuando ya estás en una empresa de mantenimiento y quieres mejorar tu posición interna.
  • Cuando sabes que puedes permitirte unos meses de adaptación con salarios modestos.
  • Cuando tienes claro que vas a seguir formándote después.

En estos escenarios, el curso no es un fin, sino un primer paso con sentido. Te coloca en una trayectoria laboral donde, con constancia, hay recorrido.

La clave está en esta pregunta:
👉 ¿Estoy dispuesto a empezar desde abajo y aprender trabajando?

Si la respuesta es sí, el curso puede ser una herramienta útil.

Cuándo NO conviene hacer este curso (aunque sea gratis)

Que un curso sea gratuito no significa que sea una buena idea para todo el mundo. El coste no siempre es el dinero: a veces es el tiempo, las expectativas y la energía mal invertida.

Hay perfiles y situaciones en las que este curso, sencillamente, no encaja.

Casos en los que no mejora tu empleabilidad

Este curso no suele aportar gran cosa si te encuentras en alguno de estos escenarios:

  • Buscas un salto salarial inmediato sin pasar por una fase de aprendizaje en el puesto.
  • Tienes un perfil claramente administrativo, comercial o digital y no te atrae el trabajo físico.
  • Esperas trabajar por tu cuenta rápidamente, sin pasar por empresas ni supervisión.
  • No estás dispuesto a aceptar puestos junior o tareas repetitivas al principio.
  • Necesitas resultados a corto plazo por presión económica fuerte.

En estos casos, el curso puede convertirse en una fuente de frustración. No porque esté mal, sino porque no cumple la promesa que la persona espera, aunque nadie se la haya hecho explícitamente.

La electricidad es un oficio técnico y exigente. Si no te ves en obras, instalaciones, averías y horarios poco cómodos al principio, este no es el camino más inteligente.

Errores comunes de personas que lo hacen “por probar”

Uno de los fallos más habituales es apuntarse “para ver qué tal”, sin un mínimo de estrategia detrás. Esto suele llevar a:

  • abandonar el curso a mitad,
  • terminarlo sin aprovecharlo,
  • o acumular certificados sin experiencia real.

Otro error frecuente es pensar que hacer varios cursos básicos suma mucho. En la práctica, una empresa prefiere:

  • un curso,
  • seis meses de experiencia real,
  • y buena actitud,

antes que tres cursos y cero experiencia.

También es común infravalorar la exigencia física y mental del trabajo eléctrico. No es solo “poner cables”: hay presión por plazos, responsabilidad por seguridad y mucha coordinación con otros oficios.

Quien entra sin asumir esto, suele salir rápido.

Alternativas si el curso de electricidad no encaja con tu perfil

Llegados a este punto, hay lectores que ya lo tienen claro: la electricidad no es lo suyo, o al menos no en la forma que ofrecen los cursos gratuitos básicos. Y eso no es un fracaso. Al contrario: es una buena decisión tomada a tiempo.

La ventaja es que existen alternativas técnicas con salida laboral que, según el perfil, pueden encajar mucho mejor.

Otras formaciones técnicas con mejor encaje según tu situación

Algunos perfiles no disfrutan del trabajo eléctrico puro, pero sí de entornos cercanos. En esos casos, estas opciones suelen funcionar mejor:

  • Mantenimiento general de edificios e instalaciones
    Combina electricidad básica, fontanería, climatización y pequeñas reparaciones. Es menos especializado, pero más versátil y con mucha demanda en empresas, hoteles y comunidades.
  • Climatización y aire acondicionado
    Requiere formación específica, pero suele tener mejor continuidad laboral y menos rotación que la electricidad básica.
  • Energías renovables (especialmente fotovoltaica)
    Más técnica, más exigente, pero con un recorrido profesional más claro si se entra bien formado.
  • Automatismos simples y mantenimiento industrial básico
    Para perfiles más técnicos, con interés en maquinaria y procesos, no tanto en vivienda.

Estas opciones suelen tener mejor encaje para personas que:

  • buscan entornos más estables,
  • prefieren empresas medianas o grandes,
  • o no quieren estar saltando de obra en obra.

Combinaciones formativas que funcionan mejor que electricidad sola

Otra posibilidad es no descartar la electricidad, sino no hacerla en solitario. Hay combinaciones que funcionan mucho mejor en el mercado laboral:

  • Electricidad básica + mantenimiento.
  • Electricidad + climatización.
  • Electricidad + energías renovables.
  • Electricidad + prevención de riesgos laborales específica.

Estas combinaciones convierten un perfil genérico en uno más útil para la empresa, aunque el nivel técnico no sea altísimo.

La clave es esta:
👉 no se trata de acumular cursos, sino de construir un perfil entendible y contratables.

Dónde estudiar un curso de electricidad en España: duración, precio y condiciones reales

Después de analizar salidas, sueldos y escenarios laborales, tiene sentido bajar a tierra los datos prácticos. No para vender el curso, sino para que sepas qué vas a encontrar cuando decidas apuntarte.

Dónde se imparten estos cursos normalmente

En España, los cursos de electricidad gratuitos o de bajo coste suelen encontrarse en:

  • Centros de formación para el empleo dependientes de comunidades autónomas.
  • Entidades colaboradoras que imparten formación subvencionada.
  • Programas municipales o comarcales orientados a desempleados.
  • En algunos casos, certificados de profesionalidad de nivel básico.

Si el curso es realmente gratuito, suele estar financiado con fondos públicos y exige cumplir ciertos requisitos (situación laboral, empadronamiento, cupos).

Duración habitual (y qué es razonable esperar)

Aquí conviene ser muy claro:

  • Cursos serios suelen moverse entre 150 y 300 horas.
  • Programas más completos pueden superar las 400 horas, incluyendo prácticas.
  • Cursos de menos de 60–80 horas solo sirven como introducción muy básica.

Regla práctica:
👉 si la duración es mínima, el impacto laboral también lo será.

Precio real: gratis, subvencionado o “gratis a medias”

  • Cursos gratuitos: no pagas matrícula, pero sí inviertes tiempo y disponibilidad.
  • Cursos subvencionados: coste reducido, normalmente entre 0 € y 300 €.
  • Cursos privados: pueden superar fácilmente los 1.000 €, sin que eso garantice mejores salidas.

Importante: pagar más no asegura empleabilidad. En electricidad, pesa mucho más la práctica y el acceso a experiencia real.

Modalidad y prácticas: el punto crítico

  • La modalidad presencial o semipresencial es casi imprescindible.
  • Las prácticas reales (en taller o empresa) marcan la diferencia.
  • Cursos 100 % online solo sirven como complemento teórico.

Si un curso no deja claro dónde y cómo vas a practicar, es mala señal.

Conclusión: la decisión correcta según tu punto de partida laboral

Un curso de electricidad gratuito no es ni una solución milagro ni una pérdida de tiempo por defecto. Es una herramienta. Y como cualquier herramienta, funciona o no según quién la use y para qué.

Electricidad como primer paso, complemento o callejón sin salida

Si vienes de cero, estás desempleado o buscas entrar en un oficio técnico con demanda, este curso puede ser un primer paso válido, siempre que tengas claro que:

  • empezarás desde abajo,
  • el sueldo inicial será contenido,
  • y el verdadero aprendizaje llegará trabajando.

En ese contexto, la electricidad funciona como puerta de entrada. No te da una carrera cerrada, pero sí acceso a un sector donde, con experiencia y formación adicional, hay recorrido real en España.

Si ya trabajas en mantenimiento, construcción u oficios similares, el curso tiene sentido como complemento. Mejora tu perfil, amplía tareas que puedes asumir y te hace más útil para una empresa. Aquí suele dar buenos resultados.

Ahora bien, si buscas resultados rápidos, ingresos altos en poco tiempo o trabajar por tu cuenta casi de inmediato, este curso no es la vía adecuada, aunque sea gratis. En ese caso, lo más probable es que acabes frustrado o abandonando.

La decisión correcta no depende del curso, sino de tu situación actual y de lo que estés dispuesto a asumir después.
Electricidad no es una promesa: es un proceso.

Si lo entiendes así, puede encajar.
Si no, hay alternativas mejores y más alineadas con otros perfiles.

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Soy Matias, el programador y la mente detrás de los análisis de formación en Cursos con Futuro. Mi pasión por la informática me llevó a escribir mi primera línea de código hace más de 15 años, experiencia que me ha permitido ver la evolución del sector desde dentro. Como programador activo y estudiante constante del ecosistema digital, mi objetivo es transformar el conocimiento técnico en guías prácticas y accesibles, como esta. Me capacito continuamente en tendencias como la Inteligencia Artificial y la optimización web, asegurando que la información que lees aquí sea siempre experta, relevante y enfocada en tu futuro profesional.

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